Uno de mis profesores de Euskera solía decir que lo importante es ser feliz. Con lo años he llegado a la conclusión de que esta frase, casi inocente, encierra tanta verdad y tanta sabiduría que es verdaderamente increíble que se encuentre ahí, ante nosotros -¡gratis incluso!- al alcance de cualquiera.
Una de las mejores maneras de conseguir ser feliz es disfrutar con lo que haces. Para las personas normales esto se divide en tres áreas: trabajo, tiempo libre y dormir. Mejora tu implicación en cada una de ellas y mejoras tu vida. Trabaja en algo que te guste, sal a pasear y duerme 8 horas todos los días: el mundo empieza a funcionar mejor.
Normalmente la gente no tiene problema para mejorar y optimizar vida personal y descanso. El caballo de batalla siempre ha sido el trabajo. Para lidiar con él muchas personas suelen aislar esa parte de su vida en una especie de disonancia cognitiva parcial. En mi opinión… es una pena meter en un cajón 1/3 de tu vida… ¿20 años íntegros que no tienen nada que ver con los otro 40?….¿qué diablos?…
Hoy cumplo años, 29 para más señas, miro hacia atrás y veo buenos momentos, grandes sucesos y algún que otro año tirado a la basura. Miro hacia delante y veo proyectos, ilusiones y mucho por hacer en todos los frentes. Aquí, en Linking Paths, hemos tardado casi un año en empezar a sacar cosas del horno, pero finalmente estamos cogiendo impulso y momento inercial con una sola cosa en la cabeza: el viaje va a merecer la pena.


Suscribo al 100% todo lo que dices.
El trabajo se lleva al menos 42 horas todas las semanas, como para pensar que ese tiempo no merece la pena ser disfrutado a tope. Muchas personas piensan que el trabajo sólo aporta el salario, que es lo que permite disfrutar del tiempo libre (viajes, cenas, consumo…). Eso sin tener en cuenta cómo el trabajo puede afectar a las otra dos: Falta de descanso ante el estrés laboral, cambios de humor que afectan en las relaciones familiares y de pareja… Y al revés, pero en positivo.
Lo deseable sería poder cumplir esa divina proporción de conciliación: 8 horas para trabajar, 8 horas de tiempo libre, 8 horas para descansar… Bendito el trabajo que lo permite.
Hay quien no comprende esa llamada de la selva que las personas inquietas suelen sentir de vez en cuando, cada 3/4 años según mi experiencia, que les hace romper su círculo de confort y buscar nuevos retos y oportunidades para mantener viva la llama de la ilusión por ese 1/3 de nuestra vida llamado trabajo. Yo admiro a estas personas valientes.
Con respecto a los paseos, no puedo estar más de acuerdo. En esta sociedad en la que parece que todo lo que hacemos tiene que ser productivo y aprovechable, se ha perdido el aprecio por las cosas sencillas como pasear, o no hacer nada. Precisamente esos momentos que permiten reflexionar para tomar buenas decisiones, o relajar la mente para permitir que surjan las grandes ideas.
En cualquier caso, estando de acuerdo en que hay que mantener comunicados y al mejor nivel de satisfacción posible estas tres facetas de la vida, sí creo que en la medida de lo posible los deslices en alguna de ellas debe afectar lo menos posible a las otras dos, a través de cierto aislamiento, valorando la importancia real de los problemas. Y en el caso del trabajo, al fin y al cabo es -solo- trabajo. Mucho menos importante que la salud o la familia.
Os deseo mucha suerte a Linking Paths. Espero que el resto del mundo os permita llevar a cabo vuestros proyectos con los valores e ilusión que compartís desde vuestro blog.
Saludos. Félix.
Felicidades Aitor! Suscribo al 100% tu opinión, el tiempo dedicado a trabajar supone demasiado como para destinarlo a algo que no te guste… y si te apasiona, como creo que es nuestro caso, tanto mejor :)
Espero ver pronto esos nuevos proyectos!
Felicidades, Aitor, por el cumple y por tener maestros (sentido amplio) tan buenos.
Muy bien dicho. Ánimo Aitor y cía. Da gusto leer estas palabras.
Qué oportuna esta lectura en una etapa como ésta en la que estoy ahora. Siempre he tenido muy claro (y por desgracia la vida me lo ha confirmado) que dedicar 40 años para poder disfrutar otros 20 después no tiene ningún sentido, sobre todo porque nunca sabes si vas a tener esos 20 de después. Disfrutar del tiempo de trabajo es imprescindible para mí, y por eso admiro, como decía Félix, a los valientes que no eligen siempre lo mediocre conocido antes que lo bueno por conocer. Creo que, efectivamente, hay que ser valiente primero para ver qué es lo bueno para uno mismo, y luego para empeñarse en buscarlo.
Me alegro de que vayáis cogiendo impulso y momento inercial (al fin y al cabo, no nos engañemos, resulta más cómodo que la incertidumbre constante), y una nota mental (sobre todo para mí, pero puede que útil para alguno más, quién sabe): no seguir nunca un camino que no valga la pena en sí mismo, sin tener en cuenta el final. Al fin y al cabo nunca se sabe si llegarás hasta allí, y si fuera así, ¿qué sentido habría tenido?
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