Toda aventura tiene un coste, ya sea montar nuestra propia empresa o subir al Everest. Un coste que alguien tendrá que financiar. A la hora de montar nuestra propia empresa tenemos que tener claro que esa financiación es una inversión que alguien realiza y que como tal deberá producirle algunos dividendos. Tendremos que saber que necesidades tenemos, de forma que podamos dedicarnos a la idea con la tranquilidad suficiente necesaria.

¿Cuanto necesito?

El primer paso a la hora de buscar dinero para hacer realidad nuestro objetivo es saber cuanto necesitamos. Esta es una pregunta difícil. Cuanto necesitamos depende de nosotros mismos, pero tendríamos que tener claro cuanto necesitamos para saber si lo que ganamos es suficiente para vivir de esto, que es nuestro objetivo. Esto no quiere decir que desde el primer mes vayamos a ganar dinero o frustrarnos si no lo conseguimos. Lo que tenemos que saber es cuanto necesitamos para saber que tal nos va y tomar decisiones al respecto, sean las que sean.

Dicho esto, un caso práctico sencillo, extra simplificado. Digamos que tenemos un software que vendemos por internet únicamente, a través de nuestra página web, utilizando Paypal como plataforma de cobro. Y… digamos que somos autónomo reciente (la tasa es algo menor) que trabaja en casa (para no complicarlo demasiado con alquileres, etc.). Los números los vamos a redondear por simplificación, y además las cantidades dependerán de nosotros mismos así como de nuestro lugar de residencia. Empecemos, veamos algunos gastos:

  • Sueldo: como somos conscientes de los difícil que es empezar, digamos que con ganar 1000 euros limpios (después de impuestos y otros gastos) tenemos suficiente para el primer año. Tenemos que pensar de esta manera, que cobramos este sueldo, luego ya veremos de dónde lo sacamos. Si no lo cobramos o sólo cobramos 500, pensaremos que la empresa (si, ya sé que somos nosotros mismos) nos debe 500 y así lo apuntaremos (aunque sea extraoficialmente). Como he dicho, se trata de saber si nos va bien o mal. Si empezamos haciendo trampas con esto mal vamos.

  • Asuntos legales: 200 euros de autónomo reciente y unos 75 euros de asesoría. Los primeros no hay quién nos los quite, lo segundos podríamos prescindir de ellos, pero no es una buena idea. Por ese dinero os pueden quitar mucho trabajo molesto.

  • Telefonía e internet: realmente la empresa debería darnos para pagar internet, aunque ya la tengamos puesta en casa. Nos la apuntamos como gasto. Digamos línea + ADSL + hosting = 50 Euros. En el escenario que hemos determinado no aparece un móvil, pero podríamos meterlo si fuera necesario.

  • Marketing: Para vender por internet, mejor anunciarnos un poco en la red. Vamos a utilizar el rey en eso ahora mismo: Google Adwords. Definiremos unas campañas para las que nos gastaremos 300 euros al mes, no es mucho. Además vamos a realizar inicialmente algún tipo de esponsorización en sitios y comunidades que tienen que ver con el ámbito de nuestro software, en su web y las newsletters que envían a sus usuarios: 100 euros más al mes durante el primer año.

  • Consumibles: De momento no vamos a entrar en el gasto del ordenador (digamos que fue nuestra aportación al constituir la empresa) ni en el gasto de unos folios, etc., porque no van a variar la didáctica del ejemplo el gastar 4 euros más o menos al mes. Podríamos añadir una cantidad en concepto de aprovisionamiento del ordenador y otros aparatos electrónicos para reemplazarlos en el futuro, pero mejor que esos los consideraremos a parte y no como gastos mensuales.

  • Otros: Como hemos dicho que trabajaremos desde casa, de momento no tenemos oficina, no contaremos ni alquiler de un local, ni su luz, ni… etc. En el caso de que fuera así, deberíais ir añadiendo esos gastos (que además incluyen determinadas tasas legales, seguros, cuotas de alta, etc.).

No lo vamos a complicar más, la dinámica la tenemos, simplemente no tenemos que olvidar nada. Hasta ahora tenemos 1000+275+50+400=1725 euros/mes. No es mucho, ¿o sí?. Digamos que vendemos nuestro software a 100 euros/licencia. ¿Con 18 licencias al mes estaríamos cubiertos?. No exactamente, esos no son todos nuestros costes. Los anteriores son nuestros costes fijos, vendamos o no vendamos, ahora tendremos los costes variables, que dependen de nuestras ventas.

  • Paypal: lamentablemente es una empresa, y como tal nos cobrará por sus servicios. 5% de las ventas.
  • Retenciones: al ser autónomos, las empresas a las que hagamos facturas deberán aplicarnos una retención del 7%1 de la base imponible de la factura, que amablemente ingresarán en nuestro nombre a la hacienda pública. Digamos que la mitad de nuestras ventas son a empresas con facturas.
  • Además, puede que hayamos contratado con una empresa un servicio de activación de nuestro software, de forma que serán ellos quienes se ocupen de evitar el pirateo. Estas empresas normalmente tienen pasarelas de pago y otros servicios integrados. El coste puede andar entre el 5 y el 10% en función de diversos baremos, aunque ahora mismo no lo contaremos, no protegemos nuestro software (oooops!).

De modo que de nuestras 18 licencias, tenemos que descontar 90 euros de Paypal (1800×0,05) y 63 Euros de retenciones (1800/2×0,07). Es decir, si este mes hemos vendido 18 licencias tendríamos unas perdidas de 78 Euros (18×100-1725-90-63, ventas fijos variable), y es realmente con 19 licencias con las que estaríamos en paz. Para calcularlo simplemente tenemos que saber cuanto nos queda libre de cada licencia que vendamos: 1005-7=88, y con este número ver cuando cubrimos nuestros gastos fijos.

Ya hemos terminado con un mes (repetimos: SIMPLIFICADO), pero suficiente para irnos haciendo una idea de como funciona. Pensando en el conjunto del año le tendremos que añadir también una serie de inversiones que nos harán falta en algún momento (como por ejemplo un ordenador nuevo que compraremos dentro de unos meses) o presencia en una feria o folletos. Lo dejaremos de momento, supondremos que nuestro ordenador es nuevo, y hemos dicho que sólo vendemos por internet. Pero tendríamos que tenerlos en cuenta porque son gastos que podrían ser obligatorios para realizar nuestra actividad.

Lo siguiente que tendremos que determinar es cuanta paciencia tenemos, es decir, cuanto tiempo podemos aguantar en la peor situación posible, con ventas = 0. Este será el dinero que deberíamos reunir antes de empezar a hacer nada, porque de lo contrario es casi mejor que ni lo intentemos. Debemos de contar desde que empezamos a desarrollar, al menos para nuestra contabilidad interna, aunque en ese caso el gasto mensual dependerá de distintas cosas (por ejemplo tardar más o menos en darte de alta como autónomo, etc.). Nosotros vamos a suponer que lo hacemos por lo legal desde el principio, será más sencillo de calcular. O que empezamos a contar desde el momento que sacamos el producto y que el resto es “un regalo” que le hacemos a nuestro proyecto empresarial. Es decir, que tenemos esos gastos de 1725 desde el comienzo. El periodo que escojamos dependerá de cada uno y de su situación, aunque no es recomendable menos de seis meses. Para más tiempo nos puede resultar difícil reunir el dinero, y menos, digamos que mirar si una idea es viable o no en menos tiempo es irreal (casi los son hasta los seis meses). De modo que 6×1725=10.350 euros2. Si no tenemos ese dinero lo mejor es que nos replanteemos si este es el mejor momento, porque nos va a llevar a descentrarnos para poder comer.

Si nuestra forma legal fuera la de una S.L. la situación en este ejemplo sería parecida, el principal cambio sería el de la asesoría. Lo peor llega al alquilar una oficina (local, comunidad, luz, teléfono, internet, licencia de apertura de centro de actividad, etc.) o contratar a un empleado (sueldo, seguros sociales, etc.), pero a la hora de calcular estos gastos la idea sería la misma, ir repasando todo lo que necesitamos y cuanto nos cuesta cada cosa. Alquilar una oficina y tener un empleado nos puede llevar a los 5000 euros de gastos fijos casi sin darnos cuenta. ¡Tendremos que pensar como los vamos a cubrir!.

¿Y si no puedo ahorrar?

Ya hemos hecho los deberes. Sabemos lo que queremos hacer, sabemos cuando lo queremos hacer y sabemos cuanto nos va a costar en tiempo. También sabemos cuanto dinero necesitamos para poder dedicarnos a nuestra idea con un mínimo de garantías (si tenéis la mala costumbre de comer tres veces al día nos saldrá caro), de modo que tenemos que ver como conseguir la cantidad que necesitamos, como conseguir el dinero suficiente.

La primera opción es la más fácil: ahorrar. ¿Es posible?. Quizás. No es imposible, pero en el ejemplo anterior calculamos que necesitábamos casi 12.000 euros para sobrevivir 6 meses en nuestro negocio (los 10.350 + algo para imprevistos). Tal y como está la vida parece difícil que nadie ahorre eso, pero si nos lo tomamos en serio podríamos llegar a conseguirlo en… ¿muchos meses?. Eso sí, una vez comenzada la aventura, separaremos ese dinero, debemos tener claro que es de la empresa (tenga la forma legal que tenga: autónomo, SL, etc.) y sólo la tocaremos para hacer frente a los gastos de la empresa (lo que incluye nuestro sueldo).

¿Y si no podemos ahorrar?. El siguiente paso clásico es: la familia y los amigos. ¿Qué no haría un padre/madre por su hijo/a?. Básicamente todo, o sino siempre hay amigos. El caso es que podemos conseguir de ellos algo de dinero, sin duda. La parte mala es que pasamos a deberles dinero, de modo que espero que tengamos muy claro lo que queremos hacer y como hacerlo, porque la responsabilidad personal es muy grande. No tanto por el dinero, sino por el hecho de que normalmente no se lo prestan a tu idea, sino que te lo prestan a ti, como persona. Por no hablar de que se pueden sentir con derecho a influir en ti. Buff. Si podemos evitarlo… con la familia y los amigos negocios los mínimos, aunque tenemos que saber que existe esta opción. Una variante sería la de vivir en casa de los padres, que ellos paguen internet y te den la paga. No creo que esta sea una buena opción, por muchas razones, pero es nuestra decisión.

Así que la siguiente opción es el de acudir a nuestro banco. Buff. Ya no estamos hablando de el coste calculado, sino también tendremos que sacar para pagar los intereses. Si la podemos evitar, intentaremos hacerlo, aunque entre pedir dinero a un banco o aun familiar o amigo… . Los bancos no son nuestros enemigos, pero amigos, lo que se dice amigos, tampoco.

Otro camino clásico que podemos encontrar es el de las subvenciones. Si vives en el País Vasco, y particularmente en Vizcaya, estas de suerte. Ayudas hay bastantes, aunque tendremos que trabajar por conseguirlas. En otro sitios pueden ser mayores o menores, es cuestión de informarnos, de modo que intentaremos generalizar. Normalmente hay subvenciones para la ayuda a la creación de empresas y otras para el desarrollo de productos.

El segundo tipo se nos escapa de momento lamentablemente aunque suena más interesante. Nos pedirán que seamos una empresa más grande, o una empresa con X empleados, o simplemente nos pagarán la ayuda en base a nuestras nóminas X meses después de efectuado el desarrollo. Con este papel cualquier banco nos adelantaría el dinero que necesitaremos, pero de tener la opción deberíamos intentar entrar primero en una de las subvenciones del primer grupo, las que se encargan de ayudar a la creación de empresas. Estas subvenciones normalmente nos ayudarán desde la concepción de la idea, la creación del plan de empresa, hasta en el lanzamiento final. ¿Qué nos interesa realmente de esto?. ¿El plan de empresa?, ¿el dinero?, ¿los contactos?. Realmente un poquito de todo eso. Seguramente no nos van a traer clientes, posiblemente no saben nada de nuestro negocio y/ o mercado por lo que el plan quedará desfasado al segundo día, y el dinero… el justo. Pero… lo que obtengamos de todo (plan de empresa, contactos, el propio papel de la subvención) posibilitará que accedamos a otras formas de financiación (más subvenciones y opciones como las que comentaremos a continuación, etc.) Hay que tener en cuenta que en muchos sitios, no entrar por este camino a las instituciones nos puede dejar fuera del resto de subvenciones, por no hablar de las veces que nos preguntarán por nuestro plan de empresa. Este puede ser un trabajo muy tedioso, pero normalmente nos ayudarán.

Hasta aquí lo fácil. ¿Más opciones?. Alguna hay.

Con lo que todos sueñan es con el capital de riesgo. Parece que ha cundido la idea de que recibir su financiación es algo así como recibir un cheque en blanco. Nada más lejos de la realidad. Tienes que plantear un plan de negocio sólido (o dejar claro que eres una gran oportunidad por otras razones) para que inviertan en ti.

Así, que siendo esto distinto, otro nivel sería el de los business angels. Estos son profesionales con una posición holgada, normalmente agrupados en forma de red (muchas veces alrededor de una escuela de negocio y/o universidad, últimamente también alrededor de bancos), con ganas de invertir, y con cantidades que varían en función del grupo y de la idea. Se podría decir (resumiendo) que es algo similar al capital de riesgo pero a una escale menor. En el weblog de Alamut podéis encontrar una lista con varias de estas redes en España.

En estos casos la cantidad que recibamos dependerá del momento en el que lleguemos a contactar con ellos. Una idea puede valer 1000 euros (no toméis la cantidad en serio, es un ejemplo). Una idea con un plan de negocio serio puede valer 10.000 euros. Una idea, con plan de negocio, con una demostración del producto quizás 50.000. Si a lo anterior le añadimos algún cliente interesante quizás valga ya 100.000. A la hora de defender nuestra idea, cuantos más argumentos tengamos, más fácil será.

¿Y si nada funciona?

Encontrar financiación es difícil, y más para los que vivimos de la parte técnica de la informática, con serías dificultades de ver su parte empresarial. ¿Y si hubiera una forma de ayudarnos a nosotros mismos?. Asistir a eventos de networking entre inversores y emprendedores, tan de moda en los últimos tiempos, o pedir una línea de crédito en un banco, por poner sólo dos ejemplos. puede ser descorazonador. Tenemos que tener claro que nadie regala el dinero, pero resulta que para los informáticos el coste de desarrollar un software propio se podría considerar muy bajo (añadirle una pizca de sal a esto) para la mayoría de productos/proyectos, y que es posible que no nos haga falta demasiado para echar a andar.

¿Y si hubiera alguna forma de que gente como nosotros encontrara algún tipo de ayuda más adecuada?. Empresas muy pequeñas (<5 empleados) o individuos con ideas pero que necesitan un empujón, que no siempre tiene que ser en dinero. Quizás lo único que haga falta para echar a andar estas ideas no sea un millón de euros, sino la ayuda de otro programador, o cierta asesoría para enfocarlas o unos ingresos mínimos muy mínimos. ¿Dé que sirven esas ideas no las llevamos a la práctica?. ¿Qué es mejor?, ¿la mitad de una idea llevaba a la práctica o una buena idea perdida al completo?. ¿Y si pudiéramos encontrar a otro autónomo o una empresa con ganas de participar en ella de alguna forma?. ¿Muy abstracto, verdad?. Pongamos un ejemplo.

Javier A. (100% inventado) escribe a Carlos B. contándole su idea para realizar el producto X. Es una web que ofrece XXX (es lo que menos importa). A Carlos le gusta la idea y quiere echarle una mano. Pero Javier no puede dejar su trabajo, obviamente. ¿Y si Carlos le contratara con la premisa de que trabaja el 50% para él, y el 50% en su idea?. Carlos sacaría beneficio de un trabajador motivado y Javier podría tener unos ingresos para ir desarrollando el proyecto. O digamos que Javier quiere/va a dejar su trabajo, y Carlos le aporta una persona a media jornada para que le ayude. Las contraprestaciones se pueden definir de muchas maneras, sólo hace falta un poco de imaginación y mente abierta.

Tomemos el primer caso, el de distribuir el tiempo de Javier tiempo al 50% entre los proyectos de Carlos y su idea. Como él ya está trabajando para Carlos, Carlos ya obtiene algo de él, el resto es una inversión, y como tal puede salir bien o mal. Como inversión que es, si Carlos obtiene un 10-15% de los que la idea genere, podría estar satisfecho. Sería la idea de Javier, Carlos no la tiene que gestionar, simplemente el acuerdo reflejaría como realizar esto. En un principio Javier cedería la explotación de la idea a la empresa de Carlos (mientras obtiene una forma legal), pero conservaría la autoría, y en el caso de que la idea fructificase y se decidiera por constituir una empresa, Carlos recibiría un % minoritario de la misma con el acuerdo de no interferir en su desarrollo. Sólo es un ejemplo, lo único que hace falta para llegar a un acuerdo son ganas de hacerlo.

Lo importante es no tener miedo a que nos roben la idea. Si no nos la roban, alguien llegará a la misma por otro camino y perderemos también la oportunidad de convertirla en realidad.


  1. Aquí es dónde juega lo comentado de autónomos recientes. La retención los dos primeros años puede ser de sólo el 7%. 

  2. Como hemos comentado, a esta cantidad habría que sumarle las inversiones que consideremos son necesarias para realizar la actividad. 



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